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EL BUEN PREDICADOR
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La seguiridad

 

"Por eso, investidos de misericordia de este ministerio, no nos desanimamos o, sino repudiamos lo que se oculta por verguenza o doblez; no procedemos con astucia ni falsificamos la palabra de dios y nos recomendamos a toda conciencia humana delante de Dios con la manifestación de la verdad"

Con palabras que hacen alusión a estados de animo y a situaciones diversas, se nos presenta aquí la sensación fundamental de seguridad. No se trata solo de una seguridad doctrinal: presento las verdades según la ortoxica católica. Mas bien, es un experiencia vivida, un estado de la mente que no es prisionero de los desánimos ni de los temores; un estado de libertad interior, de respiración del alma, de una cierta espontaneidad, de una cierte facilidad para presentarse , hablar y obrar. 

Entre las muchas situaciones interiores que llamo seguridad que caracterizan la conciencia que Pablo tiene de sí mismo, despues de haber pasado por las pruebas y habiendo preservado en su ministerio, hay una que no está explicitamene mencionada, pero que está debajo de todo. La tomo de la descripción que Sn -Agustín hace del predicador: dice así.

 

"Los preceptos sobre el modo de esneñar la fe no son difíciles. Lo difícil es enseñar a catequizar alegremente.

Y la obligación de esta alegría es evidente. Que esta alegría esté de hecho en el momento bueno que sirve, es solo misericordia

 

 



Ultima actualización ( Jueves 15 de Febrero de 2018 10:22 )