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EL BUEN PREDICADOR
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El buen predicador. Tiene que tener algunas actitudes, tal como emergen del maravilloso trabajo de autoanálisis que S. Pablo hace en la Segunda carta a los Corintios

Digo inmediatemente que el apostol elabora esta conciencia de si en una situación de lucha, de polemica, de sufrimiento y de angustia. Ve que se pone en discusión su ministerio y lo ve aparentemente fracasar en circunstancias dolorosas y entonces de examina.

 

Efectivamente, es claro desde las primerísimas palabras de la Carta que esta nace y se radica en un terreno de difíciles pruebas.

"Bendito sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de las misericordias y de todo consuelo, quen os consuela en todas nuestras tribulaciones". (2 Cor 1.3)

Y desde el versículol 3 en adelante son frecuentes los términos tribulación o sufrimientos.

"Abundan en nosotros los padecimientos de Cristo. Si estamos afligidos es por su consolación y salvación... NO queremos, hermanos, que ignoréis la tribulación que nos sobrevino en Asia. Nos abatíó hasta tal extremo sobre nuestras fuerzas , que desesperamos de nuestra vida...". 

En t al situación Pablo se pregunta porque predico a pesar de las fatigas que experimento y a pesar de los fracasos que voy cosechando día tras día. 

La reflexion para nosotros nace no de una batalla tranquila, sino de una zozobra interior , de la comprensiál que nuestro ministerio es combatido y dificil, fatigoso , ante la indiferencia o la competencia de otros mensajes y que a veces la palabra de Dios pierde en una situación como la actual. 

Es un gran bien dejar emergel el sufrimiento del predicador porque en la medida en que sea filtrado por la fe , nos hace madurar poco a poco. 

Nosotros a veces nos sentimos poco escuchados, ridiculizados, rechazados , despreciados, y a traves de la toma de conciencia de nuestra realidad, nosotros reconstruimos nuestra segunda crta a los corintios.

 

 

Sacamos de la carta cuatro actitudes fundamentales que todo predicador tendría tener en cuenta y valorar. 

  • La seguridad
  • el equilibrio
  • el fuego
  • el corazón.

 


La seguiridad

 

"Por eso, investidos de misericordia de este ministerio, no nos desanimamos o, sino repudiamos lo que se oculta por verguenza o doblez; no procedemos con astucia ni falsificamos la palabra de dios y nos recomendamos a toda conciencia humana delante de Dios con la manifestación de la verdad"

Con palabras que hacen alusión a estados de animo y a situaciones diversas, se nos presenta aquí la sensación fundamental de seguridad. No se trata solo de una seguridad doctrinal: presento las verdades según la ortoxica católica. Mas bien, es un experiencia vivida, un estado de la mente que no es prisionero de los desánimos ni de los temores; un estado de libertad interior, de respiración del alma, de una cierta espontaneidad, de una cierte facilidad para presentarse , hablar y obrar. 

Entre las muchas situaciones interiores que llamo seguridad que caracterizan la conciencia que Pablo tiene de sí mismo, despues de haber pasado por las pruebas y habiendo preservado en su ministerio, hay una que no está explicitamene mencionada, pero que está debajo de todo. La tomo de la descripción que Sn -Agustín hace del predicador: dice así.

 

"Los preceptos sobre el modo de esneñar la fe no son difíciles. Lo difícil es enseñar a catequizar alegremente.

Y la obligación de esta alegría es evidente. Que esta alegría esté de hecho en el momento bueno que sirve, es solo misericordia

 

 

Ultima actualización ( Jueves 15 de Febrero de 2018 10:22 )