FORMAR PARA UNA FE MADURA ( Exhortacion de Juan Pablo II Ecclesia In Europa 2003)

 

En la situacion actual cultural  y religiosa en Europa exige la presencia de catolicos adultos en la fe y en la comunidad cristiana. Exige la presencia de catolicos que sean conscientes de la importancia de pertenencia a la Iglesia y a una dimension misionera de la misma. Que testimonien la caridad de Dios Dios a todos los hombres. El anuncio del Evangelio de la Esperanza que comportae, por tanto, que se promueva el paso de una fe sustentada por costumbres sociales , aunque sean apreciables, a una fe más personal y madura, iluminada y convencida. 

Los cristianos pues, han de tener una fe que les permita enfrentarse criticamente con la cultura actual, resistiendo a sus seducciones; incidir eficazmente en los ambitos culturales, economicos , sociales y políticos; manifestar que la comunion entre los miembros de la iglesia catolica y con los otros cristianos es mas fuerte que cualquier vinculaión etnica; transmitir con alegría la fe a las nuevas generaciones; construir una cultura cristiana capaz de evangelizar la cultura más amplia en la que vivimos.

Además de esforzarse para que el ministerio de la Palabra, la celebración de la liturgia y el ejercicio de la caridad , se orienten a la edficación y el sustento de una fe madura y personal, es necesario que las comunidades cristianas se movilicen para proponer una catequesis apropiada a los diversos itinerarios espirituales de los files, en las diversas edades y condiciones de vida, previendo tambien formas adecuadas de acompañamiento espiritual y de redescubrimiento del propio bautismo. En este cometido, el Catecismo de la Iglesia Católica es obviamente un punto de referencia fundamental. 

En particular , reconociendo su innegable prioridad en la accion pastoral, se ha de cultivar y si fuera el caso, relanzar el ministerio de la catequesis como educación y desarrollo de la fe de cada persona, de modo que crezca y madure la semilla puesta por el Espiritu Santo y transmitida con el Bautismo. Remitiendose constantemente a la Palabra de Dios, custodiada en la Sagrada Escritura. Proclamada en la litrurgia e interpretada por la Tradicion de la Iglesia, una catequesis orgánica y sistemática es sin duda alguna un instrumento esencial y prioritario para formar a los cristianos en una fe adulta.