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Beatificacion de los martires en 2011 2.3.2 HACERSE SACERDOTES SANTOS DEDICADOS A LLEVAR LA SALVACIÓN . Los fines de Eugenio eran muy altos, nada menos que los del mismo Salvador. Para conseguirlos necesitaba un tipo específico de sacerdotes, porque generalmente los sacerdotes que ejercían el ministerio en los pueblos eran pocos y no siempre estaban a la altura de su tarea. Se daba Tempier a un hombre que compartía el mismo espíritu, y así pudo decir: “Hace falta unanimidad en los sentimientos, idéntica buena voluntad, idéntico desinterés, en una palabra: idéntica abnegación” 48 . Sus hombres no debían ser mercancías baratas de un mercado, vendedores que pregonen un mensaje mezclado con su propio interés 49 ; tenían que aspirar a la santidad y estar preparados para vivir las obligaciones de la vida interior que les resultarán más acuciantes cuanto mejor comprendan los requerimientos del estado sacerdotal.

 

Cuanto más exijan las necesidades de salvación de los pueblos, mayor es la responsabilidad del sacerdote de entregarse para salvarlos 50 . Tenían que ser hombres dotados de “voluntad y temple para seguir las huellas de los apóstoles” 51 , y tenían que estar dispuestos a sacrificar la comodidad y el placer para aceptar las dificultades “penalidades y todo lo demás que el Salvador anunció a sus verdaderos discípulos” 52 . Entre esas dificultades enumera: abnegación, renuncia, olvido de sí, pobreza y fatiga. Pero todo merecerá la pena, señala con entusiasmo, dado que “nos está esperando la felicidad”, y “las delicias espirituales que vamos a saborear juntos” 53 .

No duda de que llegarán a ser santos en su Congregación, y así sueña con los resultados 54 . En lo que podría considerarse como la “primera Regla” 55 de los Misioneros, Eugenio y sus cinco compañeros afirman, sin dejar lugar a dudas, que no se consideran un mero grupo de sacerdotes que se unen solo con el propósito de predicar misiones, sino que hay un doble objetivo: El fin de esta Sociedad no es sólo trabajar por la salvación del prójimo, dedicándose al ministerio de la predicación; tiene además la perspectiva especial de proporcionar a sus miembros los medios para practicar las virtudes religiosas por las que sienten un atractivo tan grande que, la mayoría de ellos, se hubieran consagrado a observarlas de por vida en cualquier Orden religiosa, de no abrigar la esperanza de encontrar en la comunidad de los Misioneros casi las mismas ventajas que en el estado religioso que desearían abrazar 56 .

De esta forma, los dos deseos personales de Eugenio, una vida regular de oración y el trabajo apostólico entre los pobres, comienzan a encontrar un equilibrio en el estilo de vida que se proponen los Misioneros. Para alcanzar tan altos ideales, la Sociedad existe no sólo para proveer predicadores que conocieran el provenzal, sino para dotar a Provenza de fervorosos misioneros cuyas vidas tuvieran como cimiento la práctica de las virtudes de la religión. Tenían que ser un noyau: un núcleo 57 , un grano o semilla que muera y dé su vida por atraer a los más celosos de la diócesis.

La sociedad aspiraba a formar sacerdotes que fueran santos, “hombres de vida interior, hombres verdaderamente apostólicos”

Ultima actualización ( Miércoles 09 de Mayo de 2012 11:32 )