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FRUTOS DE LA CONFESION PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrator   
Jueves 06 de Noviembre de 2014 11:00

FRUTOS DEL SACRAMENTO DE LA CONFESION 

En el creyente  pecador y perdonado vuelve a habitar el Espiritu Santo, como nos prometio Jesús; más aún, vuelve a poner su morada el mismo Padre con Cristo. Las tres personas de la Trinidad habitan y moran en nosotros. El estado de gracia que se conoce con el nombre de INHABITACION DE LA TRINIDAD en el corazón del creyente arrepentido y convertido. 

El fiel, liberado de la culpa mortal, queda de nuevo transformado intimamente , de manera que se convierte otra vez en criatura nueva. Participa de la naturaleza divina, singularmente es marcado y modelado a imagen y semejanza de Dios.

El fiel , liberado de la culpa mortal, vuelve a adquirir un nuevo principio de accion que es el mismo Espiritu de manera que se hace capazz de un conocmiento y una voluntad nueva, Segun Dios; vive para el Padre como Cristo, ora, ama a los hermanos, espera la herencia futura, dejándose guiar por el Espiritu, como nos asegura San Pablo en la Carta a los Gálatas. Y esta renovación no se yuxtapone , sino que se absorbe , sana y transfigura el elemento humano, de modo que hay que estar alegres en el Señor, probarlo todo y quedarse con lo que es bueno. 

La venida del Espiritu Santo al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un riuido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. SE les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Quedaron todos llenos del Espiritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, segun el Espiritu Santo les concedía expresarse.

Necesidad de una confesion frecuente 

 

LA IGLESIA A LO LARGO DE LOS SIGLOS, INTERPRETANDO LA VOLUNTAD DE DIOS HA EXHORTADO A LOS CREYENTES A ACERCARSE A ESTE SACRAMENTO  INCLUSO PARA QUE SEAN PERDONADOS SOLO LOS PECADOS VENIALES EN CONTRAPOSICION CON LOS MORTALES, ES DECIR MENOS GRAVES.  

 

 

 
LECCIO DIVINA PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por OCTASVEGA   
Jueves 06 de Noviembre de 2014 10:48

PASOS PARA UNA PRACTICA DE LA LECTIO DIVINA 

 

1. HAGO SILENCIO, EXTERIOR E INTERIOR. ME HAGO CONSCIENTE DE ESTAR EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR. (Contemplo a Dios que me quiere y me acoge, en escucha y me habla)

2.- PETICION:  Humildemente , Señor a Ti que eres la luz verdadera y la fuente misma de toda luz, que , meditando fielmente tu Palabra, viva siempre en tu claridad. Por Jesucristo Nuestro Señor. 

3.-PALABRA DE DIOS 

LEO TRANQUILAMENTE  Y DETENIDAMENTE EL TEXTO QUE HAYA ELEGIDO PARA ORAR. FIJANDOME BIEN EN TODOS LOS DETALLES.

4.-ANTE LA PALABRA LEIDA: 

QUÉ ME DICE ESTE TEXTO .- Palabras, personas, circunstancias, actitudes, hablo con los personajes. me meto dentro de la escena y la visualizo mentalmente; Yo participo de ella, me habla, me comunica a mi las palabras dichas a otros me las aplico a mi mismo. 

QUE ME DICE A MI PERSONALMENTE EN LA SITUACION EN QUE ME ENCUENTRO. 

QUE RESPUESTA ES LA MIA A LA PALABRA DE DIOS:

YA QUE ME QUIERO IDENTIFICAR CONTIGO, MI DIOS QUE ME PIDES, QUE PUEDO YO OFRECERTE, QUE EXIGENCIAS ME PLANTEAS, QUE ME SUGIERES, QUE SOLUCIONES DAS A MI PROBLEMA, QUE ME ACONSEJAS,

 

GRACIAS, UNA ACCION DE GRACIAS 

GRACIAS, SEÑOR POR TU PRESENCIA Y TU CERCANIA EN ESTE RATO DE ORACION QUE HE VIVIDO JUNTO A TI. POR LA LUZ QUE HAS APORTADO A MI VIDA, LA FUERZA QUE ME HAS DADO, AYUDAME, SEÑOR A VIVIR SEGUN TU VOLUNTAD. SIRVIENDO SIEMPRE A MIS HERMANOS . POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

 

 

 

 

 
Cristianismo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrator   
Jueves 08 de Marzo de 2012 08:35

5. Por un verdadero cristianismo.

Por eso hemos de volver a las fuentes, hacia el verdadero cristianismo, que ha engendrado héroes de toda clase, de todas las edades y ambos sexos. El mundo necesita santos de veras, santos que trabajen en las oficinas, cuiden niños en las casas, manejen remisses, atiendan enfermos en los hospitales, hombreen bolsas en el puerto. Es decir, santos que estén metidos en las entrañas del mundo, pero sin ser del mundo. Muchas veces tenemos una imagen deformado de los santos. Dejando de lado las visiones que reducen al santo tan sólo a su papel intercesor, muchas veces cuando se los presenta como ejemplo se cae en el error de alejarlos demasiado de nosotros, ver como si ya nacieron santos y no les costó ningún esfuerzo. Entonces nosotros, que de chiquitos fuimos bastante terribles (y a veces de grande también) y hoy por hoy nos cuesta horrores cumplir como cristianos, nos desalentamos con frecuencia, y casi decimos “ esto no es para mí.  Como mucho me contentaré con tratar de hacer lo mínimo para salvarme, pero santo, imposible”.

Pero no: si Dios llama a todos y cada uno, hombres y mujeres, grandes y chicos, reyes y vasallos, inteligentes y un poco menos, a ser santos, es porque se ha comprometido a darnos todas las gracias necesarias para lograrlo. Es verdad que siempre es solo Dios quien nos da la gracia de la santidad: pero solo las merece quien lucha con valentía por vencerse y morir al pecado. 

 

Y para eso hay que esforzarse por conocer de verdad a Cristo, ya que es la única forma en que llegaremos a amarlo en verdad. Hay que realizar un esfuerzo por formarnos con seriedad, para que nuestra fe no se base en slogans superficiales, sino en la roca firme de nuestro Señor. Solo quien conoce de veras a Cristo sea capaz de ir contra el mundo, de negarse a sí mismo, de llegar, si es preciso, a dar la vida por su fe. Por desgracia, en este aspecto nuestra Iglesia sufre grandes carencias. Podríamos hacer nuestras la frase del P. Sezhino “ los jóvenes le han dado a Cristo el corazón, pero no la inteligencia”. Es cierto que el catolicismo es ante todo vida, pero :¿ se puede vivir lo que no se conoce?.

Última actualización el Jueves 08 de Marzo de 2012 08:37
 
Introducción a la vida espiritual PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrator   
Jueves 08 de Marzo de 2012 08:34

Introducción a la vida espiritual

1.      EL Hombre

“Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” (Gn 1). Al principio, Dios, después de crear el mundo con todo lo que hay en él, crea al ser humano, y lo hace a su imagen, dotado de una inteligencia y una voluntad libres, por las cuales se distingue de todas las demás creaturas, y puede establecer un contacto con Dios, conocerlo y amarlo. En efecto, “Dios creó todo para el hombre, pero el hombre fue creado para servir y amar a Dios y ofrecerle toda la creación”. (CIC 358). Para ello su naturaleza era “perfecta”, había una total armonía entre sus facultades superiores ( inteligencia y voluntad) y las inferiores ( el corazón, las pasiones).

2.       La caída

Pero el hombre, haciendo mal uso de su libertad, desobedeció a Dios y pecó. Por ello le fueron quitados los dones de los cuales Dios lo había dotado como gracia (inmunidad, inmortalidad, impasibilidad, etc.), y entró la muerte y el dolor en el mundo. Desde ese momento, el hombre andaba sumido en tinieblas, sin poder alcanzar el fin para el cual fue hecho. Su naturaleza humana quedó herida, “ La armonía en la que se encontraban, establecida gracias a la justicia original, quedó destruída: el dominio e las facultades espirituales sobre el cuerpo se quiebra”.( CIC 400). El hombre queda dominado por sus pasiones y sus instintos, y su inteligencia y voluntad se debilitan en la búsqueda de la verdad y el bien para el que fueron creados.  Solo Dios podía salvarlo de ese estado. Y así lo hizo.

3.      La Redención.

Preparado por una larga serie de profetas y todo el Antiguo Testamento, en la plenitud de los tiempos apareció  Jesucristo, Dios encarnado, perfecto hombre, que vino a traer la verdad y la vida al mundo.

La vida del Hombre pasa a estar desde ese entonces en otro plano: el sobrenatural, el del pecado y la gracia. No es que lo natural deje de ser importante: pero la primacía la ocupa nuestro destino eterno, cuestión clave, que determina el rumbo de vida que se toma. El mismo es el “ modelo de santidad,... el modelo de las bienaventuranzas y norma de la ley nueva.”(CIC 459). La naturaleza humana, sanada y elevada por la gracia, quedó nuevamente ordenada, capacitada para el encuentro con Dios. La inteligencia encuentra en la fe su máxima actuación, y la voluntad, movida por la caridad sobrenatural, lleva el amor humano a extremos insospechados. La vida de los santos es ejemplo de perfecta armonía entre naturaleza y sobrenaturaleza.

4.      El Siglo XX.

Pero basta mirar el siglo en que vivimos, para darnos cuenta de que no todos acogieron el mensaje de Cristo. Vemos por todas partes las peores abominaciones, los pecados más degradantes, las bajezas mas humillantes. Sobre todo en el último siglo , se ha pasado de una sociedad cristiana a una cerrada totalmente a la trascendencia, a la que solo le importa el placer del momento.

Para colmo de males, esta crisis ha avanzado también sobre la Iglesia. “ Estas crisis mundiales son crisis de santos” ( Beato Josemaría, Camino 301 , de almas que descubran a Dios y lo manifiesten a los demás. La piedad, la vidaa interior padece hoy de graves enfermedades: superficialidad, división, sentimentalismo, etc. Y algunos piensan que allí se encuentra la causa de los males del mundo: nuestro siglo dejó de ser cristiano porque los cristianos dejaron de serlo, la sal perdió su sabor, y ya no da gusto ni conserva de la corrupción.

 

5. Por un verdadero cristianismo.

Por eso hemos de volver a las fuentes, hacia el verdadero cristianismo, que ha engendrado héroes de toda clase, de todas las edades y ambos sexos. El mundo necesita santos de veras, santos que trabajen en las oficinas, cuiden niños en las casas, manejen remisses, atiendan enfermos en los hospitales, hombreen bolsas en el puerto. Es decir, santos que estén metidos en las entrañas del mundo, pero sin ser del mundo. Muchas veces tenemos una imagen deformado de los santos. Dejando de lado las visiones que reducen al santo tan sólo a su papel intercesor, muchas veces cuando se los presenta como ejemplo se cae en el error de alejarlos demasiado de nosotros, ver como si ya nacieron santos y no les costó ningún esfuerzo. Entonces nosotros, que de chiquitos fuimos bastante terribles (y a veces de grande también) y hoy por hoy nos cuesta horrores cumplir como cristianos, nos desalentamos con frecuencia, y casi decimos “ esto no es para mí.  Como mucho me contentaré con tratar de hacer lo mínimo para salvarme, pero santo, imposible”.

Pero no: si Dios llama a todos y cada uno, hombres y mujeres, grandes y chicos, reyes y vasallos, inteligentes y un poco menos, a ser santos, es porque se ha comprometido a darnos todas las gracias necesarias para lograrlo. Es verdad que siempre es solo Dios quien nos da la gracia de la santidad: pero solo las merece quien lucha con valentía por vencerse y morir al pecado. 

 

Y para eso hay que esforzarse por conocer de verdad a Cristo, ya que es la única forma en que llegaremos a amarlo en verdad. Hay que realizar un esfuerzo por formarnos con seriedad, para que nuestra fe no se base en slogans superficiales, sino en la roca firme de nuestro Señor. Solo quien conoce de veras a Cristo sea capaz de ir contra el mundo, de negarse a sí mismo, de llegar, si es preciso, a dar la vida por su fe. Por desgracia, en este aspecto nuestra Iglesia sufre grandes carencias. Podríamos hacer nuestras la frase del P. Sezhino “ los jóvenes le han dado a Cristo el corazón, pero no la inteligencia”. Es cierto que el catolicismo es ante todo vida, pero :¿ se puede vivir lo que no se conoce?.

Para ello todos hemos de comenzar por reconocer que tenemos que cambiar mucho, estemos en el estado que estemos, pues nuestro ideal apunta hacia el infinito “ser perfectos como el Padre”

Pidamos a María Santísima, modelo de santidad, que nos de las gracias que necesitemos para comenzar en un camino de renovación, camino al Jubileo del año 2000